SALUD
Denuncian pérdida de estudios y negligencia en el Hospital Escuela
Un joven correntino relató el recorrido médico que atravesó durante más de un año en el sistema de salud pública provincial. Denunció irregularidades durante una endoscopía realizada en el Hospital Escuela, extravío de muestras, destrato institucional y ausencia de respuestas oficiales mientras intentaba obtener un diagnóstico por un severo cuadro digestivo.
Durante más de un año, Abril Ortovski atravesó consultas, estudios y derivaciones médicas en distintos hospitales públicos de Corrientes mientras su estado de salud empeoraba progresivamente. El cuadro incluía anemia, gastritis crónica, sangrados fuera de período, dificultades digestivas y una severa deficiencia de vitamina B12 que terminó debilitándolo físicamente hasta impedirle trabajar y sostener tareas cotidianas.
Según relató, los primeros síntomas comenzaron a fines de 2024 con malestares estomacales persistentes y cuadros de enfermedad que se prolongaban durante semanas. En marzo del año 2025 inició una serie de estudios médicos en el sistema público, aunque rápidamente comenzaron las dificultades.
Uno de los primeros obstáculos apareció cuando intentó realizarse un análisis de vitamina B12 en el Laboratorio Central y le informaron que no había reactivos disponibles. “Era un estudio básico que tendría que estar garantizado por el Estado”, cuestionó. Mientras tanto, continuó realizando consultas médicas y estudios ginecológicos debido a sangrados persistentes.
En ese contexto recibió anticonceptivos como tratamiento, aunque aseguró que la medicación empeoró su estado físico. “Me hicieron sangrar durante un mes y medio y nadie me explicó que eso podía pasar”, sostuvo.
Con el correr de los meses, la situación se agravó. Debió costear estudios privados mientras atravesaba un deterioro físico cada vez más severo. Finalmente logró realizarse el análisis de vitamina B12 y el resultado reveló niveles extremadamente bajos: 37 puntos, cuando el mínimo normal es 200.
Ese resultado llevó al médico clínico que la atendía en el Hospital Escuela, el doctor Araujo, a sospechar un problema de absorción digestiva y ordenar una endoscopía. El paciente destacó que el profesional fue uno de los pocos que no atribuyó automáticamente el cuadro al vegetarianismo que sostiene desde hace más de diez años.
La intervención realizada el 23 de septiembre en el Hospital Escuela es el eje central de la denuncia que posteriormente presentó ante las autoridades hospitalarias y el Ministerio de Salud Pública.
Según detalló, desde el inicio hubo desorganización e irregularidades. Afirmó que existía confusión entre los servicios de cirugía y gastroenterología sobre quién debía realizar el procedimiento y denunció falta de información por parte del personal médico. “Pregunté qué me ponían en el suero y me daban respuestas parciales de lo que se me administraba”, recordó.
También señaló que durante la práctica le indicaron que debía “dejar de preguntar y seguir instrucciones”. Tras la endoscopía, aseguró que no recibió ningún informe médico ni precisiones sobre cuándo podría retirarlo.
Luego de recorrer durante días distintos servicios hospitalarios buscando respuestas, finalmente le informaron que tanto la muestra extraída como el informe del estudio habían sido extraviados.
El joven sostuvo además que la doctora Belén Ponce —quien figuraba como responsable de la práctica— le manifestó posteriormente que no había estado presente durante el procedimiento y que solamente había firmado la documentación antes de retirarse, dejando la intervención en manos de residentes.
Tiempo después, y tras insistir mediante notas formales y asesoramiento legal, apareció un informe que, según denunció, contenía datos inconsistentes. “Decía que me habían hecho la endoscopía por disfagia, que no tiene nada que ver con mi problema”, explicó. Para el paciente, el documento fue confeccionado posteriormente “para dar alguna respuesta”.
En su presentación formal, el joven también solicitó que el Estado provincial cubriera una nueva endoscopía en un centro privado, ya que aseguró no estar dispuesto a repetir el procedimiento en el sistema público después de lo ocurrido. Sin embargo, afirmó que nunca obtuvo una respuesta favorable.
Ante esa situación, decidió buscar alternativas por fuera de Corrientes. Finalmente, en Chaco logró acceder a estudios alternativos mediante un test respiratorio que permitió detectar un cuadro de SIBO —sobrecrecimiento bacteriano intestinal—, una enfermedad vinculada a problemas de absorción de nutrientes y tratable con seguimiento médico.
La crisis del sistema de salud pública de Corrientes
El paciente consideró que las demoras y la falta de acceso oportuno a estudios básicos agravaron considerablemente su cuadro de salud. “Si me hubieran cubierto el estudio de B12 cuando correspondía, hoy probablemente ya estaría completamente curado”, sostuvo.
Además, advirtió que el tiempo transcurrido sin diagnóstico adecuado podría haber generado nuevas complicaciones digestivas, entre ellas un posible síndrome de intestino irritable que todavía permanece bajo evaluación médica.
Más allá de las falencias materiales y administrativas, el joven apuntó también contra el trato recibido dentro del sistema sanitario. “Hay una crisis ética y humanitaria”, afirmó durante la entrevista, al cuestionar las condiciones de atención y el vínculo entre profesionales y pacientes.
Según relató, muchas de las respuestas médicas llegaron de manera hostil o despersonalizada, incluso en momentos de extrema vulnerabilidad física y emocional. “A mí me atendieron en un pasillo, asomando la cabeza, cuando yo venía todos los días a buscar una muestra perdida después de todo este historial”, señaló.
Para el denunciante, el deterioro del sistema público no se limita únicamente a la falta de presupuesto o insumos, sino también a la pérdida de sensibilidad frente al sufrimiento de los pacientes. “El trato también forma parte de la salud”, remarcó.
Durante el cierre de la entrevista radial, desde el programa señalaron que este tipo de denuncias no son aisladas y las vincularon con distintos reclamos que vienen recibiendo tanto desde el sistema de salud pública como desde otros sectores estatales provinciales. También remarcaron la importancia de visibilizar experiencias particulares para comprender el impacto concreto del deterioro y desfinanciamiento de los servicios públicos.
Actualmente el joven continúa en tratamiento y asegura que recién ahora comenzó a recuperar energías mientras mantiene el reclamo por las irregularidades denunciadas en el sistema sanitario provincial.
Entrevista completa: https://youtu.be/kqnXLWDCiek
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