UNNE
Pese al fallo judicial, el conflicto universitario sigue abierto
La orden de cumplir el financiamiento no resuelve la crisis estructural ni frena el paro en la UNNE.
El reciente fallo judicial que ordena al Estado nacional cumplir con el financiamiento universitario, incluyendo la recomposición salarial y el sostenimiento de becas, introdujo un nuevo elemento en el conflicto. Sin embargo, lejos de encaminar una solución, la medida aparece —al menos por ahora— como insuficiente frente a la profundidad de la crisis que atraviesan las universidades públicas.
En la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), el paro docente y no docente continúa y se inscribe dentro de un plan de lucha nacional que combina medidas de fuerza escalonadas y acciones de visibilización. La lectura que hacen los gremios es clara: el fallo representa un avance parcial, pero no modifica las condiciones de fondo que originaron el conflicto.
Desde CODIUNNE sostienen que la resolución judicial no solo es limitada en su alcance, sino que además se encuentra en disputa, ya que el gobierno nacional ha avanzado en su apelación. En ese marco, advierten que no existe, hasta el momento, una garantía concreta de cumplimiento ni una política integral que aborde el desfinanciamiento del sistema universitario.
El reclamo central sigue siendo el mismo: una recomposición salarial que recupere el poder adquisitivo perdido y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Según estimaciones gremiales, los salarios docentes arrastran una caída de entre el 30% y el 40%, en un contexto inflacionario que continúa erosionando los ingresos.
Más allá de los números, la crisis ya tiene efectos visibles en el funcionamiento cotidiano de la UNNE. Se profundiza el pluriempleo docente, se tensiona el dictado de clases y comienzan a registrarse dificultades para sostener la oferta académica y las actividades de investigación. El deterioro, advierten, no es potencial sino actual.
A esto se suma la falta de instancias de negociación. Los gremios denuncian la ausencia de paritarias regulares y de canales de diálogo efectivos con el gobierno nacional, lo que refuerza la continuidad de las medidas de fuerza. En ese contexto, el paro no aparece como una herramienta coyuntural, sino como parte de una estrategia sostenida ante la falta de respuestas políticas.
De cara a las próximas semanas, el conflicto no muestra señales de desactivación. Ya hay nuevas jornadas de paro previstas y se proyecta una Marcha Federal Universitaria hacia fines de abril, en un intento por amplificar el reclamo a nivel nacional.
Así, el fallo judicial introduce una novedad en el escenario, pero no logra alterar su dinámica central. En la UNNE, como en el conjunto del sistema universitario, la situación sigue abierta: sin resolución estructural ni negociación en marcha, la protesta continúa y tiende a profundizarse.
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