INCOMODIDAD
Fátima Lucía: “La realidad me sopapea en la cara y tengo que hablar de lo que me pasa”
La artista correntina atraviesa una nueva etapa de crecimiento, con una banda cada vez más consolidada, canciones que combinan humor y crítica social, nuevas presentaciones y material que amplía su universo musical.
Fátima Lucía empezó a componer casi sin proponérselo. En aquella primera conversación con Nueva Mirada, cuando todavía estaba descubriendo qué lugar ocuparía la composición dentro de su identidad artística, contaba que ni siquiera se animaba a mostrarle sus canciones a su abuela. Con el tiempo, aquellas primeras letras se transformaron en un proyecto musical reconocible, sostenido por una banda que creció en integrantes, escenarios y sonido.
En la entrevista realizada el 17 de julio, Fátima volvió a hablar de ese recorrido. Ya no desde el lugar de quien busca una voz propia, sino desde la certeza de haber encontrado una manera particular de transformar en canciones aquello que la atraviesa: la vida cotidiana, el barrio, las desigualdades, las contradicciones de la vida adulta, el amor, el humor y también la bronca.
“Yo no creo poder separar el arte del artista”, explicó. Para ella, la canción nace de la experiencia y no de una estrategia: incluso cuando habla de situaciones sociales, lo hace porque esas situaciones también forman parte de su propia vida.
La banda, mientras tanto, no dejó de moverse. En las semanas posteriores a aquella entrevista llegaron nuevas presentaciones, registros audiovisuales y finalmente el estreno de “Relaciones al Azar”, una de las nuevas canciones del proyecto, presentada el 14 de agosto. El tema forma parte del material disponible de Fátima Lucía y aparece junto a otras producciones recientes en M Play. (Corrientes Play - corrientesplay.ar)
“Creo que siempre tuve una voz propia”
NM — En nuestra primera entrevista hablábamos de que estaban buscando una voz propia. Pasó un tiempo y el proyecto creció bastante. ¿Sentís que finalmente encontraron esa identidad?
FL — Yo siento que siempre tuve una voz propia y un distintivo. No es que quizás lo busqué, sino que salió nomás. No creo poder separar el arte del artista. Mi arte tiene que ver mucho conmigo. Por más que hable de sucesos sociales o de cosas que nos pasan a todos, me pasan a mí, por eso las hablo.
Siento que siempre estuvo ese distintivo. De lejos se notaba quién soy. Creo que la gente que me conoce sabe cómo soy: sabe que hago chistes sobre la desgracia, que mezclo desgracia con chiste, todo en una sola canción. También me indigno, me enojo y todo eso aparece. A veces creo que si uno lo planifica, no le sale, pero acá me salió.
Creo que crecí un montón. Y también estamos trabajando con otro grupo porque Flavio y Augusto tienen sus propios proyectos y querían trabajar en eso.
“La realidad me sopapea”
NM — En tus canciones hay una presencia muy fuerte de Corrientes y, particularmente, de las realidades que muchas veces quedan fuera de las canciones. ¿Por qué necesitás hablar de eso?
FL — Yo creo que la realidad me sopapea en la cara. Entonces no puedo evitar hablar de lo que me pasa. Yo digo: en mi barrio nunca hay luz, la policía no quiere entrar, cuando llueve no se puede entrar, no tengo cloacas. Eso es lo que soy.
Soy de barrio y la música que voy a hacer va a ser de barrio. No me puedo olvidar de dónde vengo ni de todas las cosas que viví durante mi infancia. Hoy quizás estoy en un lugar más estable porque estudié, tuve otras posibilidades, mi familia me apoyó y tuve acceso a la educación pública. Pero eso también forma parte de lo que soy.
Yo sabía que eran canciones incómodas, pero siento que la incomodidad es necesaria porque hay muchas cosas para cambiar. Si miramos para el costado, nunca vamos a cambiar nada.
“No hay nada que buscar donde no te quieren”
NM — Esa mirada crítica también parece haber condicionado los espacios donde se presenta la banda. ¿Cómo fueron construyendo sus propios circuitos?
FL — Nosotros empezamos a generar nuestros espacios gracias a amigos que hicieron sus propios centros culturales y sus propias movidas con poetas, artistas, tatuadores y demás. Empezamos a gestionar nuestras propias fechas porque no hay nada que buscar en un lugar donde no te quieren.
Donde haya alguien que nos reciba con las puertas abiertas, nosotros vamos. Sea un cumpleaños, un patio, una plaza o lo que sea. Yo quiero andar por todos lados. Estoy para cualquier cosa.
Y eso también hizo que terminemos tocando muchísimo. Venimos tocando casi todos los fines de semana y eso genera una sensación muy linda.
“Ahora disfruto mucho más tocar”
NM — En la primera entrevista también aparecía mucho el miedo de los comienzos. ¿Qué cambió arriba del escenario?
FL — Antes me pasaban cosas que hoy ya no me pasan. Ahora disfruto mucho más. Me siento más canchera cuando voy a tocar.
Antes no podía comer un día antes de tocar porque me ponía mal de la panza. Después fui aprendiendo. Ahora quizás me pasa en lugares nuevos, porque no sabés quién va a ir, qué puede pasar, si vas a pifiar. Cuando fuimos por primera vez al Chaco me pasó eso. También cuando fui a Mercedes. Pero después pude conectar.
Tenemos ganas de ir a cualquier lugar del interior. Si aparece una posibilidad, tratamos de ir lo más que podamos.
Una banda que crece
En aquella primera entrevista, Fátima todavía hablaba de un proyecto que comenzaba a tomar forma alrededor de ella, Flavio Cris y Augusto Velozo. En esta segunda conversación, el proyecto aparece mucho más consolidado: seis personas en escena y una dinámica colectiva que la propia banda define como parte fundamental de su identidad.
NM — ¿Cómo sentís el crecimiento de la banda, no solamente en cantidad de integrantes sino también musicalmente?
FL — Somos seis en total. Y cada vez sonamos mejor. Me interesa mucho el sonido, porque en última instancia somos una banda de rock. Una banda de rock potente, que te patea para adelante.
Cada vez disfruto más. Y también me río mucho más arriba del escenario.
Pablo, uno de los integrantes, destacó además el vínculo entre quienes forman parte del proyecto: “Si Fátima dice que vamos a tocar a la Antártida, va. No sabés cómo ni de dónde van a llegar las cosas, pero va a terminar sucediendo”.
Canciones nuevas y un videoclip pendiente
El crecimiento de la banda también abrió nuevas búsquedas. En la entrevista de julio, Fátima contó que tenían pendiente la realización de un videoclip, aunque el ritmo de presentaciones había desplazado ese proyecto. También habían grabado tres producciones para M Play, material que les permitió acercarse nuevamente a la experiencia audiovisual.
NM — ¿En qué están trabajando ahora, además de las presentaciones?
FL — Siempre estamos planeando el videoclip, pero no nos da el presupuesto. Antes teníamos espacios donde decíamos: ahora que no tenemos fecha, nos sentamos a diagramar estas cosas, grabar, avanzar con temas nuevos. Ahora es tocar, tocar y tocar.
Hace poco grabamos para M Play y tenemos tres videos. Fue una experiencia muy linda, con un equipo muy bueno. Nos sacamos un poco las ganas de hacer videoclip y dijimos: seguimos tocando hasta que se pueda hacer.
Pero se va a hacer. No hay otra.
También estamos preparando una hora de teatro musical. Surgió porque una amiga estaba estudiando la Licenciatura en Artes y le conté que teníamos pensado hacer algo teatral. Terminó convirtiéndose en un proyecto y ahora hay que hacerlo.
Del spoiler al estreno
La entrevista del 17 de julio terminó con un adelanto. Fátima y su banda habían decidido cerrar el programa presentando una canción nueva que todavía estaba en proceso. El fragmento permitió escuchar nuevamente una de las características centrales del proyecto: canciones que mezclan crítica social, ironía y situaciones cotidianas.
Pero aquel adelanto no fue “Relaciones al Azar”. La canción que apareció posteriormente fue un lanzamiento distinto: “Relaciones al Azar”, estrenada el 14 de agosto y actualmente incluida entre los trabajos audiovisuales y musicales de Fátima Lucía en M Play. Allí también figuran “Doña Taína”, con la participación de Alejandra Valle, y “Está Potente”, junto a otros músicos invitados. (Corrientes Play - corrientesplay.ar)
El recorrido entre aquella primera visita a la radio y esta segunda entrevista muestra justamente eso: el proyecto dejó de ser solamente una búsqueda para convertirse en una identidad.
Fátima ya no parece estar preguntándose qué artista quiere ser. Sus canciones, sus escenarios y su manera de mirar Corrientes parecen haber respondido por ella.
Y si algo permanece desde aquellas primeras canciones que casi no se animaba a mostrar, es la decisión de convertir lo que incomoda en música.
Mira la entrevista completa en este programa: https://www.youtube.com/watch?v=r_w60-OGWnc
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