POBREZA
Con salarios en caída, la canasta en Corrientes sigue arriba del millón
Mientras el costo de vida vuelve a subir, una familia necesitó más de $1,1 millones en marzo para no ser pobre. El aumento ya roza el 10% en lo que va del año.
El costo de vida en Corrientes volvió a aumentar en marzo y consolida un escenario cada vez más difícil para las mayorías, en una provincia donde los ingresos vienen perdiendo sistemáticamente frente a los precios. Según el último informe del Índice Barrial de Precios (IBP) del ISEPCi, una familia tipo necesitó $1.158.439,03 para no caer bajo la línea de pobreza.
Al mismo tiempo, el mismo hogar requirió $514.861,79 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y no quedar en la indigencia. Los datos surgen de un relevamiento realizado en más de 300 comercios de Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá.
Durante marzo, ambas canastas registraron una suba del 2,40%, lo que implicó un aumento de $27.145,92 en la CBT. En lo que va del año, el incremento acumulado ya alcanza el 9,48%, profundizando el deterioro del poder adquisitivo.
En la comparación interanual, la CBT subió un 25,01% y la CBA un 26,68%, cifras que siguen muy por encima de la evolución de los salarios en la provincia, especialmente en el sector estatal, donde gran parte de los ingresos permanecen rezagados.
Por rubros, el mayor impacto mensual se dio en almacén, con una suba del 3,15%. Entre los productos que más aumentaron se encuentran la polenta (27,27%), el queso de rallar (26,05%), el arroz (21,43%) y la yerba (20%), alimentos básicos en la mesa cotidiana.
En carnicería, el incremento fue del 1,94%, con fuertes subas en cortes populares como el hígado (36,25%) y el asado (28%). En tanto, verdulería registró un aumento del 1,77%, con incrementos en productos esenciales como el zapallo (29%) y la papa (20%).
Desde el ISEPCi advirtieron que el encarecimiento sostenido de la canasta impacta de lleno en las condiciones de vida, obligando a las familias a recortar consumos, reemplazar alimentos y recurrir cada vez más al endeudamiento.
En este contexto, la falta de respuestas del gobierno provincial frente a la pérdida del poder adquisitivo agrava la situación. Con salarios que no acompañan la suba de precios y sin políticas efectivas para contener el costo de vida, el ajuste termina recayendo sobre los hogares.
A esto se suma un escenario nacional marcado por el aumento del desempleo y la informalidad —que ya alcanza al 43%—, configurando un cuadro donde cada vez más familias quedan al límite entre la pobreza y la indigencia.
Así, mientras los precios siguen en alza, la distancia entre ingresos y costo de vida se profundiza en Corrientes, sin señales concretas de intervención estatal que reviertan la tendencia.
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