24-01-2022 / 17:16
Que se muera el que se tenga que morir


En Corrientes se está haciendo realidad la frase que dijo el ex presidente, Mauricio Macri, poco después de iniciada la pandemia del coronavirus. Con récord de casos y muertes en el Hospital de Campaña, el lucro debe seguir. Fiesta del Chamamé y playas repletas sin ningún tipo de protocolo sanitario.
(Por Diego Silva)

Corrientes ya naturalizó los más de dos mil contagios de Covid-19 por día y también ser la provincia con el promedio de muertes más alto del país: 19 un día, 22 el otro, 21 hoy, casi 200 en lo que va de enero. Sin embargo, los eventos masivos, principal foco de contagio, no se detienen. Por el contrario, son fomentados por el mismo Gobierno provincial.

Hace unos días, en una conferencia de prensa encabezada por el secretario de la Gobernación, Carlos Vignolo, se informó que esos eventos masivos no se iban a suspender pero que se iban a implementar dos medidas: el pase sanitario obligatorio para los asistentes y el uso de barbijo obligatorio en ámbitos donde haya más de 10 personas, ya sean abiertos o cerrados.

En esa conferencia de prensa no participó el gobernador, Gustavo Valdés. Lo ocurrido el sábado y domingo en la Fiesta del Chamamé parecen haber develado el motivo. Ni siquiera esas tímidas dos medidas anunciadas fueron respetadas.

Con concurrencia récord, muy por encima del aforo de 7.500 personas que se informó desde el Instituto de Cultura de la Provincia, sin el distanciamiento social recomendado por epidemiólogos y personal médico; y la mayoría de las personas sin el barbijo que, en teoría, era obligatorio.

Lo peor es que todo ocurrió con la venia del propio gobernador, que concurrió a la última noche y se sentó en la primera fila del Anfiteatro Cocomarola.

Misma situación se puede ver en los paradores de distintas las playas de la provincia, ya sea en las de la ciudad Capital o en Paso de la Patria. Aglomeración de gente sin respetar las pautas de prevención mínimas para evitar más contagios.

Este descontrol promete seguir, ya que, en los próximos días, de acuerdo a lo establecido, se iniciarán los corsos barriales y luego el Carnaval oficial. Ambos eventos todavía siguen confirmados por el Gobierno y la Municipalidad de Corrientes.

Muy suelto de cuerpo, Valdés declaró este lunes que “si teníamos este nivel de casos, no hacíamos el Chamamé”. Como si la decisión de que se realice o no, y sin respetar ningunas de las pautas que el propio Gobierno estableció, dependiera de otra persona. En el colmo de cinismo, el mandatario pidió “hacer el esfuerzo y tratar de suspender los eventos masivos”.

Y lo del sábado y domingo en el Anfiteatro Cocomarola, ¿qué fue? ¿Cómo le llamar Valdés a alrededor de 10.000 personas amontonadas en un mismo predio sin distanciamientos y sin barbijos?

Valdés también le pidió a la sociedad que se cuide porque el personal de salud está exhausto luego de casi dos años de pandemia. Cuídelos usted gobernador y cuide al pueblo que lo votó mayoritariamente. El show y el lucro deben parar alguna vez cuando las muertes de comprovincianos en el Hospital de Campaña ya se están contando por 100 cada semana.


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