29-05-2020 / 09:17
Corrientes: dificultades de barrios populares para realizar el aislamiento


El Colectivo Turba realizó un estudio donde relevó que las condiciones habitacionales en los barrios populares son precarias y/o críticas. También son problemas para cumplir el aislamiento el hacinamiento y la dificultad para acceder a servicios.
El Colectivo de Hábitat Turba realizó un relevamiento sobre cómo se vive el aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus en los barrios populares de Corrientes. Los resultados arrojaron que las condiciones habitacionales van de precarias a críticas; mientras que el hacinamiento y la dificultad de acceder a servicios básicos complican la vida en este contexto.

Según el estudio, en algunos barrios populares existen diferentes zonas dentro de los barrios con distintos niveles de precariedad. Hay zonas con viviendas “de material”: piso de carpeta, paredes de ladrillos y techos de chapa; y zonas de materiales reciclados, como madera, chapa cartón, bolsas y plásticos como nylon; piso de tierra, etc.

Estas últimas, en situación de precariedad extrema, ya antes de la pandemia generaban dificultades a sus habitantes para permanecer allí, sobre todo cuando se producen fuertes lluvias e inundaciones. Otra preocupación recurrente de las personas entrevistadas es la inminente llegada del invierno en esas condiciones.

Hay zonas con viviendas de materiales reciclados, como madera, chapa cartón, bolsas y plásticos como nylon; piso de tierra, etc.

En general, son áreas hacia el interior de los barrios, o muy cercanas a los ríos Paraná: Quinta Ferré, Anahí, Molina Punta, Mendoza al Sur, y La Tosquera.

“La verdad que acá los barrios Anahí, Sol de Mayo y Canal Trece, las viviendas son precarias. Más las que están a dos cuadras del río. Y que vivan mucho tiempo ahí, difícil, porque falta mucha urbanización”, afirmó Florencia Ojeda, referente del barrio Anahí y la Red Vecinal Zona Norte.

El informe, señala que la posibilidad de permanecer en la vivienda también se ve condicionada por la cantidad de personas que se encuentran habitando espacios de dimensiones insuficientes. La cantidad de personas, en algunos casos, tiene relación con la convivencia de varios hogares en un mismo terreno o vivienda.

“Hay familias grandes y numerosas en viviendas de 5x4 metros, donde conviven entre siete y ocho personas”, dijo Miguel Alegre del Barrio Mendoza al Sur. “La están pasando mal”, agregó quien también es referente de Somos- Barrios de Píe.

Tanto por crecimiento de las familias como por la conformación de nuevos núcleos familiares, las personas entrevistadas afirmaron que se ve un aumento de la demanda de tierra y vivienda, y que se enfrentan a dificultades extremas para acceder a suelo urbanizado y asequible. Por lo tanto, los barrios se han densificado y cada vez es más intrincada la estructura de calles.

“Hay familias grandes y numerosas en viviendas de 5x4 metros, donde conviven entre siete y ocho personas”.

“Lo que pasa es que los lugares para acceder a la vivienda son pasillos, entonces tienen que ingresar por el patio de otro vecino”, dijo una vecina del barrio Quinta Ferré. “El que formó una familia por ejemplo, ya vive en el mismo terreno del padre, con otro hogar y así sucesivamente”, añadió.

Esta compleja situación es la que explica la toma de terrenos vacíos, se analiza en el informe. “El barrio ya quedaba chico, y había mucha falta de viviendas”, indicó Lucas Gómez del barrio Galván 2. "Fuimos creciendo, ahora tenemos nuestra familia, y tuvimos que buscar un lugar“, dijo.

En relación a la provisión de agua, hay barrios, como el Glaván, en los que la presión no es suficiente y por momentos quedan sin servicio. Otros en los que la instalación es muy precaria, y las mangueras y caños pinchados pasan por el mismo espacio que las zanjas de desagüe, como en los barrios Trento y Quilmes, zona Las del Monte.

Los barrios populares, en general, cuentan con poco más que las viviendas de sus habitantes. En algunos existen centros comunitarios, los que entre otros, son espacios que en este momento están preparando comida para entregar a las familias. Las escuelas, que están dando de comer a sus matriculados, siempre están en otros barrios.

En algunos casos existen centros de salud o salitas, dentro del barrio o en el entorno, con complicaciones en relación a la disponibilidad de insumos y personal para la cantidad de personas a las que asisten.

Asimismo, los cajeros no existen en los barrios populares. En algunos casos, se encuentran en un entorno relativamente cercano, pero en otros, ni siquiera eso. Los comercios de barrio son muy pequeños (kiosco, verdulería, almacén), y en este contexto, no siempre tienen todos los productos necesarios. Si tienen, algunos entrevistados mencionan el inconveniente de que los precios son más elevados que en los comercios más grandes.


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