20-09-2019 / 12:07
Desde ATE desmintieron actividades que CLT realiza en los Esteros del Ibera


Trabajadores de Parques Nacionales nucleados en ATE desmintieron afirmaciones realizadas por CLT sobre actividades que realiza en el Parque Ibera. “No existen estudios de capacidad de ambiente de las especies introducidas en el Ibera”, dicen.
Trabajadores nucleados en la Verde y Blanca de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), y que se desempeñan en la Administración de Parques Nacionales, desmintieron publicaciones realizadas por Conservation Land Trust (CLT) sobre sus actividades en los Esteros del Ibera.

Afirman que antes de la llegada de la organización norteamericana ya había vida en el Ibera con presencia de pobladores que siempre habitaron el lugar. Por su parte, niegan la existencia de estudios de capacidad de ambiente de las especies introducidas.

En primer lugar, desmintieron que con la llegada de CLT se le dió existencia propia al territorio. “Las tierras del Iberá siempre existieron no solo para la provincia de Corrientes, sino para muchos de los argentinos sobre todo para las pequeñas comunidades que viven a su alrededor y que dependen de ellas para su subsistencia”, señalaron.

“Decir que no existía reconocimiento social y cultural es negar la existencia de pobladores y su cultura ancestrtal enviando así un incorrecto mensaje a la sociedad en perjuicio no solo de la pertenencia del territorio sino también en el reconocimiento individual y de la comunidad en el rol del funcionamiento del mencionado ambiente”, dijeron.

Desde ATE también cuestionaron el manejo de los recursos naturales y en este caso sobre las reintroducciones de fauna silvestre. “No existen presentados, o al menos divulgados, estudios de capacidad de ambiente de las especies introducidas en el Ibera o al menos que hayan intentado ser introducidas”, aseguraron.

“Mucha información se mantiene en secreto tanto los éxitos como fracasos de esos manejos de la fauna. Casos de ello son el lobo gargantilla, los guacamayos rojos, los 3 tapires y el caso de los Venados de las Pampas capturados en cercanías de Ibera y que fuesen muertos por perros porque el coral estaba mal construido”, indicaron.

Por ejemplo, del Lobo gargantilla en la propia red social de CLT noticiaron que el ejemplar falleció por no resistir el manejo al cual fuese sometido antes de su liberación.

Los guacamayos rojos, llevan años intentando lograr éxito en su reproducción, arrojando en el largo plazo resultados negativos, con ejemplares muertos, extraviados y sin éxito reproductivo. En relación a los 3 tapires lo único que se sabe es que fueron trasladados desde la Provincia de Chaco hasta la Provincia de Corrientes y que murieron pocos días después a causa de un parasito.

“Obviamente no existen informes del manejo que se les dio a los animales ni tampoco sobre su deceso”, sostuvieron.

Desde ATE también relataron el caso de los Venados de las Pampas, considerado el “más emblemático”. “Algunos lugareños hablan de cinco, otros de siete y otros de nueve ejemplares capturados en arreo del campo Aguara Cuá en cercanías de los bañados del Aguapey, donde subsiste la población en mejor estado de conservación de la especie en Argentina, para ser trasladados a la Estancia el Socorro y posteriormente ser liberados en el Parque Nacional Ibera”, informaron,

“Pero no salieron con vida ya que una jauría de perros mato a la totalidad de ejemplares porque el corral de contención no estaba bien construido”, aseveraron, y puntualizaron que “la muerte de estos ejemplares sucedió el 20 de octubre del 2018”.

Según ATE, todo esto sucede obviamente con la complicidad del presidente de Parques Nacionales Eugenio Bread y el vicepresidente Emiliano Ezcurra”.

“Un dato no menor es que esta sociedad anónima (CLT) se mantiene con las donaciones de inversores, que apuestan a la reintroducciones de vida silvestre, notándose que existe un interés económico, ya que estas actividades son el motor de financiamiento de esta empresa”, finalizaron.


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