21-04-2019 / 10:37
Ricardo Colombi declarará ante Ramos Padilla por el espionaje ilegal


La banda paraestatal que extorsionaba, armaba declaraciones truchas y coaccionaba también se metía en política. Esta semana declaran en el Juzgado de Dolores cuatro dirigentes radicales, entre ellos el ex gobernador de Corrientes.
La banda paraestatal que concretaba espionajes ilegales, extorsionaba, coaccionaba y armó declaraciones judiciales falsas no hizo distinciones partidarias. Durante la semana que empieza llegarán a Dolores cuatro dirigentes de la Unión Cívica Radical, entre ellos el ex gobernador Ricardo Colombi.

El juez Alejo Ramos Padilla investiga la forma en que Marcelo D’Alessio, dos comisarios retirados, dos ex agentes de la AFI y el fiscal suspendido Juan Ignacio Bidone espiaron a los líderes radicales. El miércoles van a declarar en el juicio por lavado de dinero primero Martín Báez, el hijo mayor del constructor santracruceño, y luego el arrepentido Leonardo Fariña.

La investigación sobre la banda de D’Alessio demostró la forma en que se armó la falsa declaración de Fariña como arrepentido, sobre la base de textos escritos por la Agencia Federal de Inteligencia. En paralelo, se espera la resolución de la Cámara Federal de Mar del Plata sobre la competencia del juez Ramos Padilla. Con la excusa de la incompetencia, el fiscal Carlos Stornelli cumplirá esta semana un mes en rebeldía, 30 días de un fiscal que no está a derecho. 

Corrientes

La pista del espionaje en Corrientes surgió de la declaración de Rolando Hugo Barreiro, Rolo. El espía contó que D’Alessio intervino en maniobras en Corrientes y además exhibió llamadas entrantes y salientes de Colombi y otros dirigentes radicales –Sergio Flinta, Eduardo Tassano, Eduardo Vischi– durante una reunión con el senador Carlos “Camau” Espínola. 

En la indagatoria del fiscal Bidone éste admitió que requirió los listados telefónicos de los referentes correntinos y también informes de Migraciones. Su explicación fue asombrosa. Sostuvo que en 2017 D’Alessio le dijo que en Itatí podía haber alguna evidencia de la ruta de la efedrina y el propio Bidone, además, recordaba que en su momento, cuando investigó el triple crimen de General Rodríguez, existía un laboratorio que compró efedrina y que se llamaba Itatí. Todo suena extraño: la ruta de la efedrina no existe desde hace ocho años y el triple crimen se produjo en 2008, es decir hace diez años. Encima, Bidone se declaró incompetente en esa causa en febrero de 2016, o sea que un año y medio después de dejar la causa, el fiscal estaba pidiendo cruces telefónicos y listados de entradas del país de un expediente que ya no tenía y de hechos ocurridos entre ocho y diez años antes. 

El espía Barreiro no fue aceptado como arrepentido pero su abogada, Tatiana Teranzo, le reveló a a este diario que cuando declare aportará más elementos que hasta ahora se guardó. Entre ellos dirá que Bidone cobraba mil dólares por cada informe de Migraciones y 600 dólares por cada listado de cruces telefónicos. Lo cierto es que para Ramos Padilla está probado que la banda paraestatal también espió en Corrientes y lo hizo a los dirigentes radicales. En la semana que empieza mañana van a ir a declarar los cuatro referentes de la UCR.  

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